La potencia informática se une a la sostenibilidad: dos ordenadores de alto rendimiento de Renania del Norte-Westfalia rompen récords internacionales
Dos superordenadores de Renania del Norte-Westfalia están causando sensación en el mundo internacional de la computación de alto rendimiento (HPC): "Otus" en la Universidad de Paderborn y "JUPITER" en el Centro de Investigación de Jülich se encuentran entre los sistemas más potentes y energéticamente eficientes del mundo.
Otus, desarrollado por Lenovo y pro-com Datensysteme GmbH, cuenta con la impresionante cifra de 142.656 núcleos de procesador, 108 GPU y cinco petabytes de memoria. Incluso antes de su lanzamiento oficial en el tercer trimestre de 2025, el sistema alcanzó el quinto puesto en la lista "Green 500", que incluye las supercomputadoras más eficientes del mundo. Otus es operado por el Centro de Computación Paralela de Paderborn (PC2) y permite aplicaciones de alta exigencia computacional, desde simulaciones atomísticas hasta computación cuántica. Gracias a su sistema de refrigeración indirecta gratuita y a su funcionamiento sin emisiones de CO₂, Otus también establece nuevos estándares en sostenibilidad. Los costes de adquisición, de aproximadamente 14 millones de euros, fueron financiados conjuntamente por el estado de Renania del Norte-Westfalia y el gobierno federal alemán.
JUPITER, la supercomputadora más rápida de Europa, ocupa actualmente el cuarto puesto en la lista TOP500 de los sistemas más potentes del mundo. Desarrollada por el Centro de Supercomputación de Jülich y equipada con aproximadamente 24 000 superchips NVIDIA GH200 Grace Hopper, JUPITER está optimizada específicamente para el entrenamiento de IA y simulaciones complejas. Con más de 60 000 millones de cálculos por vatio, es también el sistema más eficiente energéticamente entre los cinco primeros. El calor residual generado se utiliza para la calefacción del edificio, un paso más hacia la investigación sostenible. JUPITER está financiada por la iniciativa europea EuroHPC, el gobierno federal alemán y el estado de Renania del Norte-Westfalia.
Ambos sistemas suponen un avance significativo para la infraestructura científica en Alemania y abren nuevas oportunidades para la investigación, la inteligencia artificial y el desarrollo de tecnología sostenible.